Hoy a través de la globalización, de los medios de comunicación y de la velocidad moderna con la que acontecen las cosas, la realidad del otro ya no es de ámbito privado.
¿Qué quiero decir con esto? Que el sufrimiento ajeno, la desgracia, el hambre, la violencia, la prostitución, la corrupción, la violación a los derechos humanos, las guerras, la muerte, ya no me pueden ser indiferentes por no tener acceso a esa realidad.
Obviamente no puedo resolver los problemas del mundo ni aunque quisiera, pero se que mi existir, es como un granito de arena en un inmenso médano. A veces puedo ayudar a mi prójimo tan solo escuchándolo, otras veces colaborando con lo que esté a mi alcance y en ciertas ocasiones acompañándolo en lo que me pida.
En nuestra sociedad, ocurren cosas a diario terribles, y nosotros a veces somos tan indiferentes porque creemos que jamás nos tocará vivir algo así, hasta que nos toca....Y cuando la desgracia se instala en nuestras vidas ahí empezamos a comprender la falta de solidaridad entre los seres humanos.
Hace muchos años tuve que organizar una colecta para unos niños que no tenían agua en el norte de nuestro país, sólo diez personas de mi vecindario me ayudaron. Hace poco se organizó una marcha para exigir que aparezca una niña secuestrada en nuestra ciudad hace dos años, y habían menos de cien personas...
Pero a veces percibo masas de personas concentradas para festejos deportivos o concursos populares y me duele que no estemos unidos cuando algunas personas nos necesitan como miembros de una comunidad, viviendo juntos a diario, porque el sufrimiento de mi vecino no me puede ser ajeno, si quiero una sociedad más equitativa, su dolor no puede no importarme, porque nunca sabré si mañana no pasaré por lo mismo.
Nos quejamos de nuestros dirigentes políticos corruptos, pero también nosotros dejamos que ellos nos manipulen ya que el pueblo jamás está presente para exigir cambios en las leyes, entonces jamás habrá gente en el poder honesta pues siempre estarán los mismos, que ya conocen profundamente nuestra falta de COMPROMISO SOCIAL.
Somos "animales sociales", no podemos vivir sin el otro, el otro también hace la diferencia y necesitamos un bienestar general y no solo personal. Si el otro está mal, en algún momento también me repercutirá a mí . No olvidemos eso JAMÁS!!!
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